martes, 9 de diciembre de 2014

Memorable

Es inevitable no recordarte, puesto que fuiste una de las personas más esenciales de mi infancia y sobretodo de mi vida. Recuerdo tu aliento en tus susurros con un ligero y fresco olor a café, ese que tomabas cada día y que te llenaba de energía y vitalidad, así como lo eras tú. Tu mirada, deslumbrante y penetrante, que poco a poco se fue apagando, pero no por voluntad propia. Tus grandes orejas, a las que les costaba escuchar y analizar pero que sin duda alguna estaban siempre ahí en el momento justo, listas para oír cual tontería fuera. Tus meriendas, tan deliciosas y entrañables constituidas por un gran vaso de leche con cola cao y grandes galletas que a tu lado sabían de una manera especial y única. Tus manos, ásperas y reconfortantes, que hacían una tarde tranquila llena de cariño. Tus grandes historias, que quizás nunca escuché, pero doy por hecho que las habían, mágicas y brillantes como tú. Tus chaquetas, siempre con un tono marrón o gris en conjunto con tus pantalones también de tonos oscuros, que te perfeccionaban esa manera de ser, tan serio, noble y valioso. Tus frases, que marcan y que permanecen conmigo a día de hoy como todas las demás cosas, sobretodo una en especial -esta niña tiene falta de cariño-, no cabe duda que tenías la razón total en ello. Tus dedicaciones, más bien esas tardes que me dedicabas para jugar al parchís o hacer la tarea, independientemente de tu cansancio. 
Eras y eres el mejor abuelo del mundo. Te quiere, tu nieta.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Increíble

Es increíble como las personas cambian, esas las cuales pensabas que eran estupendas y totalmente humildes se convierten en un verdadero horror. Disminuyendo esto último y explicandolo, es inevitable cambiar el pensamiento que tienes hacia ellas. Es increíble ver como todo en esta vida cambia, que no todo cuaja y no todo es rosa, que pasaremos por momentos memorables y por otros que no queremos recordar de por vida. Entre estos últimos incluyo mis experiencias en el amor, las que no han sido como esperaba. Quizás mi pensamiento será el hecho de imaginarme todo como unas experiencias que ayudan a madurar y sobretodo a no confiar a la primera de cambio. 
Es triste todo esto, sí, pero no hay duda alguna de que la vida es dura y hay que saber llevarla con buen pie. También es increíble el hecho de pensar que hay personas que pueden darte lo que pides o buscas, y al fin y al cabo no son más que personas sobrevaloradas, inmaduras y que no saben valerse por sí mismas. Nunca dependáis de nadie, sed vosotros mismos, id con la mosca detrás de la oreja y tomaros las cosas como experiencias en la vida.

martes, 2 de diciembre de 2014

Bienvenido diciembre

Diciembre inaugura la temporada de dormir con chaqueta de lana y envejecer cincuenta años.

Busca rosas en diciembre o hielo en junio; espera encontrar constancia en el viento o grano de paja; cree en una mujer o en un epitafio, o en cualquier otra cosa que sea falsa, pero no te fies de los críticos.